De
hecho, el suministro le permite al narcisista regularse. Cuando nota como el
otro se defiende o justifica no le está escuchando, simplemente ha conseguido
deshacerse de su malestar interno, momentáneamente, utilizando mecanismos
proyectivos. Como afirma Jean-Charles Bouchoux en su libro Los perversos
narcisistas, el narcisista no acaba de conocer al otro, sólo conoce la
proyección de sus propios objetos internos y de sus propios defectos.
Anna,
la protagonista del libro, es una niña, por lo que está indefensa ante su madre. Los menores en manos de padres narcisistas son un blanco fácil para
convertirse en proveedores de suministro. Anna difícilmente podía
escapar de la situación diaria que se describe en la historia. No obstante,
hoy en día los adultos pueden encontrar recursos para salir menos dañados
cuando se encuentran ante las tácticas que el narcisista utiliza para controlar
la narrativa y extraer su suministro narcisista.
En el siguiente enlace puedes ver la definición precisa de la Dra. Ramani del término suministro narcisista.
